Mírame a los ojos, ¿de verdad crees que quiero saber la verdad? Pues no, prefiero mentirme e imaginar que todo es como antes. Me gusta recordar todos los momentos que me han causado millones de sonrisas… Pero sé la verdad y me cuesta no derrumbarme. Lloro porque sé que jamás volverá a pasar con nadie y que todo eso ha desaparecido. Me esfuerzo en mantener mi mente ocupada para no pensar en él y olvidarlo, pero siempre hay algo, algo que por muy pequeño que sea está ahí… creo que suena típico, pero es que cuando escucho su nombre siempre me sale la sonrisa, es inevitable, y sigue siendo imposible olvidarlo del todo.